Escandalo por vacunas en Perú: Expresidente y altos funcionarios del gobierno se inmunizaron en secreto


Un escandalo ha remecido el Perú tras la difusión de un reportaje periodístico donde se reveló que el Expresidente Martín Vizcarra se habría inmunizado en medio del proceso de negociaciones para la adquisición de la vacuna contra el Covid 19 con la Farmacéutica Sinopharm.

Desatado el escandalo, salió a la luz que no solo el ex mandatario se habría vacunado mientras el personal de salud luchaba en los hospitales contra la pandemia, sino que habría una lista de hasta 50 altos funcionarios del gobierno que recibieron en secreto la candidata a vacuna del laboratorio chino Sinopharm.

Inmediatamente después, el laboratorio Chino iniciaba la fase 3 de pruebas de su candidata a vacuna en el territorio peruano con 12 mil voluntarios que estaban a cargo de la Universidad Peruana Cayetano Heredia(UPCH).

Rebelada la noticia, Vizcarra acepto públicamente, en conferencia de prensa que el y su esposa habían recibido la inyección pero como parte de los 12 mil voluntarios que participaban de las pruebas, versión que luego fue desmentida por la UPCH que mediante un comunicado indicó que el ex mandatario ni su esposa están en el padrón de voluntarios.

El escándalo generó frustración en el personal de salud que trabaja en medio del desastre sanitario y salpicó al gobierno del presidente interino Francisco Sagasti y desencadeno la renuncia de la Ministra de Salud Pilar Mazzetti, quien también fue ministra durante el anterior gobierno.

La noche del domingo la canciller Elizabeth Astete de 68 años renunció tras admitir en una carta que a fines de enero se aplicó la vacuna en secreto porque “no podía darme el lujo de caer enferma”.

Astete, cerró trato a inicios de enero con la farmacéutica estatal china Sinopharm para adquirir un millón de vacunas. Dos viceministros de la secretaría de Salud, claves en la respuesta ante la pandemia, también renunciaron aceptando haberse inmunizado.

Sinopharm realizó desde septiembre ensayos en fase tres de su vacuna experimental con 12 mil voluntarios en el país, pero envió 3 mil 200 dosis más para regalarlas a los investigadores médicos locales. Fueron estas candidatas a vacunas las que se aplicaron en octubre en secreto a un grupo de privilegiados, entre ellos al entonces presidente Vizcarra y su esposa Maribel Díaz.

El escándalo generó indignación en un país marcado por la desigualdad, donde no hay oxígeno para miles de infectados que agonizan en casa porque los hospitales no tienen espacio para más pacientes y donde murieron 43 mil 703 por COVID-19, la mayoría gente sin privilegios y también funcionarios en la línea de fuego, entre ellos 310 médicos, 125 enfermeras y más de 500 policías.

“Se aprovechan de sus cargos, se confirma que la prioridad no fueron los colegas de las unidades de cuidados intensivos que enfrentan a la muerte 24 horas seguidas sin alimentarse, ni ir al baño”, dijo el lunes 15 de febrero de 2021 a The Associated Press Godofredo Talavera, presidente de la federación médica peruana.

Con información de AP

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